Demanda de empleo

¿Cómo se determina la demanda de empleo?

Demanda de expansión:

El desarrollo a medio-largo plazo de la demanda de empleo estimado hasta 2030 para la CAE se realiza a partir de un modelo macroeconómico específico para nuestro mercado de trabajo desarrollado por CEPREDE, Centro de Predicción Económica.

La construcción de este modelo econométrico capaz de realizar predicciones detalladas de las demandas futuras de empleo en la CAPV con un horizonte de medio y largo plazo atendiendo a los sectores de actividad y ocupaciones ha tenido los siguientes retos:

Así, para la valoración del entorno macroeconómico general se ha utilizado la información elaborada regularmente por CEPREDE mediante el modelo Wharton-UAM de la economía española que ofrece predicciones detalladas a 50 ramas de actividad y que son revisadas por Wharton-UAM semestralmente.

La elaboración del modelo regional parte de una  hipótesis estructural que considera que el potencial de crecimiento de la CAE viene condicionado por su estructura productiva. De esta forma el crecimiento global de una determinada comunidad vendrá determinado por la dinámica específica de las distintas ramas productivas y por el peso específico de cada una de estas ramas sobre la producción regional total.

Una vez obtenidas las proyecciones de actividad por ramas de actividad y regiones se procedió a la estimación de las necesidades de empleo para realizar esa producción estimada, utilizando, para ello, los valores de productividad específica de cada rama de actividad en cada  región.

Una vez proyectadas las demandas totales de empleos por ramas de actividad fue necesario desagregar estos totales en función de la tipología de empleos demandados en la CAE. Para ello fue necesario disponer de las estructuras históricas de distribución de los empleos totales en cada rama de actividad entre los distintos niveles ocupacionales, y proyectar dichas estructuras a futuro, de forma tal que el total de empleo demandado de cada nivel ocupacional viene determinado por el empleo total demandado por cada rama y la proporción de empleos de dicho nivel en cada una de ellas.

Con el fin de mantener la homogeneidad de las proyecciones realizadas con los datos históricos de empleo en la CAE se procedió a agrupar los datos disponibles  de las diferentes fuentes manejadas en la clasificación A-38 con la que EUSTAT ofrece información detallada por ramas de actividad desde 1995 hasta 2014. A continuación se calcularon las estructuras de empleo por tipología de ocupación derivadas del CMT (Censo del Mercado de Trabajo) y las estructuras de contratación por categorías de ocupación, aplicándose un procedimiento de proyección a futuro de cada una de ellas.

Finalmente, el modelo global planteado quedaría recogido en el esquema que presentamos a continuación.

 

 

Demanda de remplazo:

Para la estimación de la demanda por reemplazo en cada una de las ramas productivas es partió de la distribución del total de ocupados en cada rama de actividad en función de su edad considerando seis tramos diferenciados (16 a 24, 25 a 34, 35 a 44, 45 a 54, 55 a 64 y 65 y más años).

Dicha distribución se realiza partiendo de los datos disponibles para el año 2014 y aplicando las dinámicas poblacionales por tramos a los totales sectoriales garantizando que los agregados por tramos de edad son compatibles con la oferta total de empleo (población activa), mediante la aplicación de coeficientes correctores del exceso de demanda.

A continuación se determinan los totales de ocupación en los extremos de los diferentes tramos edad, con el fin de cuantificar año a año los desplazamientos de población de un tramo a otro.

La demanda de reemplazo se puede calcular, alternativamente, calculando los flujos netos de salida en cada tramo de edad i, sector s y periodo t Os,i,t, o bien los flujos netos de entrada Is,i,t, calculados respectivamente como:

Os,1,t=Max{0; Ws,i,t-1-Ws,i+1,t}        Is,i,t=Max{0; Ws,i,t-Wi,i-1,t-1}

siendo Ws,i,t el total de ocupados en cada sector, tramo de edad y periodo.

Dado que el salto temporal (un año) no coincide con la amplitud de los intervalos de edad (10 años), los cambios en las cohortes de edad son parciales en cada periodo, es decir, sólo cambia de tramo un porcentaje de la población, %qn que son los que se sitúan en el extremo superior de cada intervalo y de la misma forma las nuevas incorporaciones se limitan en cada año al porcentaje de población que se sitúa en el extremo inferior del intervalo %q1, por lo que las fórmulas de cálculo de las entradas y salidas netas deben ser corregidas por dichos porcentajes, previamente calculados.

Si se produce un crecimiento neto en la demanda total de empleo la demanda de reemplazo se determina por agregación de las salidas netas en cada tramo de edad, o bien, por la agregación de las salidas netas menos la expansión total.

Por el contrario, si la demanda total se contrae, la demanda de reemplazo se determina por agregación de las entradas netas en cada tramo de edad, o bien por agregación de las salidas netas más la contracción total.

Expansión(Ws,t> Ws,t-1)

Contracción (Ws,t< Ws,t-1)

RDs,t=Σi Os,i,t

RDs,t=Σi Is,i,t

o bien

RDs,t=Σi Is,i,t-(Ws,t – Ws,t-1)

o bien

RDi,t=Σi Os,i,t +(Ws,t – Ws,t-1)

El valor final de la demanda de reemplazo estimada se obtiene por el promedio simple de los dos enfoques, (agregación de entradas y agregación de salidas)

 

Oferta de personas trabajadoras:

Para obtener las proyecciones de la oferta de empleo por tipologías de ocupación ha sido preciso determinar, por una parte, el volumen total de población activa y, por otro, la evolución de las tipologías de cualificación de dicha población.

Partiendo de la hipótesis de que estas tipologías de cualificación difieren por tramos de edad y sexos, el modelo de proyección de la oferta tomara como referencia los valores de población por sexos, distribuida a lo largo de seis tramos de edad diferenciados (16 a 24; 25 a 34, 35 a 44, 45 a 54, 55 a 64 y 65 y más años).

El total de la población activa ACTe,s,t en cada tramo de edad e y para uno de los sexo s vendrá determinado por el producto de la población total POBe,s,t y la tasa de actividad específica TASAe,s,t.

Los valores a futuro de los niveles de población total se obtendrían de los escenarios de proyecciones demográficas elaborados por EUSTAT, mientras que para las tasas de actividad específicas se han planteado modelos de regresión donde las tasas masculinas se hacen depender de la dinámica de la demanda (% cto. de la ocupación total, tasa de ocupación), de las perspectivas de evolución general de la tasa de actividad masculina a nivel agregado (proyecciones de CEPREDE), de la propia dinámica de la tasa (valor en el periodo anterior o diferencia sobre tasa unitaria) y/o una tendencia determinista.

Por su parte, para las tasas de actividad femeninas se han planteado modelos de convergencia con respecto a las tasas masculinas en los tramos de edad equivalentes.

Tasas de actividad masculinas

Tasas de actividad femeninas

TASAe,h,t=f(Ocut,Tasah,t,TASAe,h,t-1,Tt)

∆TASAe,m,t=f(TASAe,m,t-1-TASAe,h,t-1;∆TASAe,m,t-1)

 

A continuación se calculan las estructuras de cualificación para cada tramo de edad y sexo %Nn,e,s,ty se proyectan a futuro mediante procedimientos de ajuste de tendencias, aplicándose, posteriormente, un proceso de normalización para garantizar la suma unitaria de las estructuras.

Finalmente, aplicando estas estructuras a las proyecciones de población activa se obtendrían las estimaciones de oferta de trabajadores en cada tipología de cualificación.

Globalmente, el proceso total quedaría reflejado en el esquema que presentamos a continuación.